Estados Unidos vs. Latinoamérica: las diferencias en desempeño logístico y lo que las empresas pueden aprender
Estados Unidos vs. Latinoamérica: las diferencias en desempeño logístico y lo que las empresas pueden aprender
RPA INSIGHTS | Análisis y Gestión Empresarial
RPA Consulting LLC
2 de noviembre de 2026
Introducción
¿Qué hace que algunos países tengan sistemas logísticos más eficientes que otros? ¿Es solamente una cuestión de infraestructura y tecnología, o también intervienen la organización, la planificación y la gestión de los procesos?
La logística constituye uno de los componentes fundamentales de la competitividad empresarial. La capacidad para transportar, almacenar y distribuir mercancías de manera eficiente influye directamente en los costos operacionales, la disponibilidad de inventarios, los tiempos de entrega y la satisfacción de los clientes.
Sin embargo, el desempeño logístico no depende exclusivamente de las inversiones en infraestructura. La calidad de los servicios, la coordinación entre los participantes de la cadena de suministro y la eficiencia de los procesos también desempeñan un papel determinante.
En este análisis, RPA Consulting examina las diferencias de desempeño logístico entre Estados Unidos y varios países latinoamericanos, utilizando información del Banco Mundial, y analiza sus implicaciones desde una perspectiva de gestión empresarial.
1. ¿Cómo se mide el desempeño logístico de un país?
Durante años, el Banco Mundial evaluó el desempeño logístico internacional mediante el Logistics Performance Index (LPI).
Este índice consideraba seis dimensiones fundamentales:
-
Eficiencia de los procedimientos aduaneros.
-
Calidad de la infraestructura de transporte y comercio.
-
Facilidad para organizar envíos internacionales.
-
Competencia y calidad de los servicios logísticos.
-
Capacidad de seguimiento y trazabilidad.
-
Puntualidad de las entregas.
La edición de 2023 evaluó 139 economías, asignando puntuaciones en una escala de 1 a 5.
Aunque este indicador permite identificar diferencias relevantes, es importante comprender su alcance: el LPI tradicional evaluaba principalmente las percepciones de profesionales de la logística internacional.
Por tanto, no debe interpretarse como una medición directa de la productividad de los almacenes, del costo por pedido o de las unidades manipuladas por trabajador.
2. Estados Unidos frente a Latinoamérica: una comparación estadística
Los resultados del Banco Mundial correspondientes a 2023 muestran diferencias significativas entre Estados Unidos y los países latinoamericanos seleccionados.
Tabla 1. Índice de Desempeño Logístico (LPI), 2023
| País | Puntuación LPI |
|---|---|
| Estados Unidos | 3,8 |
| Brasil | 3,2 |
| Panamá | 3,1 |
| Chile | 3,0 |
| Perú | 3,0 |
| México | 2,9 |
| Colombia | 2,9 |
| Argentina | 2,8 |
Fuente: Banco Mundial, Logistics Performance Index 2023. Escala de 1 a 5.
Estados Unidos obtuvo una puntuación de 3,8, superior a la de todos los países latinoamericanos incluidos en esta comparación.
Brasil alcanzó 3,2 puntos, seguido por Panamá con 3,1. Chile y Perú registraron 3,0, mientras que México y Colombia obtuvieron 2,9 y Argentina 2,8.
Estas diferencias reflejan distintos niveles de desempeño logístico internacional, pero no deben interpretarse como porcentajes de productividad.
Tampoco representan un promedio de Latinoamérica. Los países seleccionados constituyen una muestra de economías relevantes para ilustrar las diferencias regionales.
¿Qué nos dicen realmente estos resultados?
La primera conclusión es que existen diferencias importantes en las condiciones que facilitan el movimiento internacional de mercancías.
La segunda es que Latinoamérica no constituye una realidad logística homogénea.
Cada país presenta características particulares relacionadas con su infraestructura, organización institucional, conectividad y servicios logísticos.
Para las empresas que participan en cadenas internacionales de suministro, estas diferencias pueden influir en la planificación de abastecimientos, selección de proveedores, gestión de inventarios y organización de la distribución.
3. La infraestructura no explica por sí sola el desempeño logístico
Un aspecto especialmente interesante aparece cuando analizamos los componentes individuales del índice.
En 2023, Estados Unidos registró una puntuación de 3,9 en infraestructura y 3,9 en competencia y calidad de los servicios logísticos.
Brasil obtuvo 3,2 en infraestructura y 3,3 en competencia logística.
México, por su parte, registró 2,8 en infraestructura, pero alcanzó 3,0 en competencia y calidad de los servicios.
Estos resultados muestran que las distintas dimensiones del desempeño logístico no necesariamente presentan el mismo nivel de desarrollo.
Una economía puede disponer de servicios logísticos relativamente competitivos y, al mismo tiempo, enfrentar limitaciones en determinadas condiciones de infraestructura.
Desde una perspectiva empresarial, esto permite distinguir entre dos grupos de factores.
Factores externos: infraestructura de transporte, conectividad internacional, procedimientos aduaneros y condiciones regulatorias.
Factores internos: planificación, organización de almacenes, control de inventarios, coordinación de operaciones, gestión de proveedores y utilización de sistemas de información.
Los primeros condicionan el entorno en el que opera la empresa. Los segundos dependen, en buena medida, de sus decisiones de gestión.
Esta distinción es fundamental.
Una organización no puede resolver individualmente todas las deficiencias de la infraestructura de un país, pero sí puede intervenir sobre sus procesos para reducir errores, desperdicios, tiempos improductivos y costos innecesarios.
4. La nueva generación de indicadores: LPI 2.0
En abril de 2026, el Banco Mundial presentó una nueva metodología para evaluar el desempeño logístico internacional.
El informe, denominado Connecting to Compete 2025, introdujo los Logistics Performance Indicators 2.0 (LPI 2.0).
A diferencia del sistema anterior, basado en encuestas, el nuevo enfoque utiliza información operacional procedente del seguimiento de envíos.
La metodología comprende 21 indicadores y abarca 172 economías.
En lugar de establecer una clasificación general única, permite examinar dimensiones específicas del funcionamiento logístico.
Dos conceptos adquieren especial importancia:
Conectividad: capacidad de una economía para establecer conexiones con los mercados y redes internacionales.
Tiempo: velocidad y confiabilidad con que las mercancías atraviesan determinadas etapas de la cadena logística.
Los datos analizados corresponden fundamentalmente a 2023 y 2024.
Este cambio metodológico representa una evolución importante: pasar de una evaluación predominantemente basada en percepciones a una medición apoyada en datos operacionales.
Por esa razón, las puntuaciones históricas del LPI 2023 y los indicadores del LPI 2.0 no deben compararse directamente como si pertenecieran a una misma escala.
5. La importancia del tiempo y la confiabilidad
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo análisis del Banco Mundial es la atención prestada a los tiempos de permanencia de mercancías.
El concepto dwell time describe el tiempo durante el cual un contenedor permanece en una instalación portuaria antes de salir de ella.
Según el Banco Mundial, en los puertos y sistemas aduaneros más eficientes los contenedores pueden liberarse en menos de tres días, mientras que en los menos eficientes el proceso puede superar las tres semanas.
Se trata de una comparación entre extremos internacionales, no de una medición específica de Estados Unidos frente a Latinoamérica.
¿Por qué es importante esta diferencia?
Porque el tiempo representa un componente fundamental del desempeño logístico y puede convertirse en una fuente de costos adicionales.
Una mercancía inmovilizada durante períodos prolongados puede provocar mayores necesidades de inventario, gastos asociados al almacenamiento, retrasos de producción y dificultades de abastecimiento.
Sin embargo, existe otra variable que merece especial atención: la variabilidad de los tiempos de entrega.
Una empresa puede planificar sus operaciones sobre la base de un suministro que demora diez días de manera consistente.
Mucho más complejo resulta administrar suministros cuyos tiempos fluctúan considerablemente.
Esta incertidumbre puede obligar a incrementar los inventarios de seguridad, modificar la programación de producción y mantener recursos adicionales para responder a posibles interrupciones.
En consecuencia, mejorar el desempeño logístico no consiste solamente en transportar mercancías más rápido, sino también en hacerlo de forma más predecible y confiable.
6. ¿Qué pueden aprender las empresas de estas diferencias?
Los indicadores internacionales permiten comprender el entorno logístico, pero la verdadera oportunidad de mejora aparece cuando esos conocimientos se trasladan a la gestión empresarial.
Desde la perspectiva de RPA Consulting, existen cinco indicadores especialmente útiles para evaluar el funcionamiento de las operaciones logísticas.
1. OTIF — On Time In Full
Mide el porcentaje de pedidos entregados completos y dentro del plazo comprometido.
Permite evaluar la confiabilidad del servicio al cliente.
2. Inventory Accuracy — Exactitud del inventario
Evalúa la correspondencia entre las existencias registradas y las cantidades físicas disponibles.
Es fundamental para evitar faltantes, errores de preparación y decisiones incorrectas de abastecimiento.
3. Order Cycle Time — Tiempo del ciclo de pedido
Mide el tiempo transcurrido desde la recepción de un pedido hasta una etapa de cumplimiento previamente definida, normalmente su entrega.
Permite identificar demoras y actividades que no aportan valor.
4. Cost per Order — Costo por pedido
Relaciona los costos operacionales pertinentes con el volumen de pedidos procesados.
Facilita el análisis de productividad económica y la identificación de oportunidades de reducción de costos.
5. Warehouse Productivity — Productividad del almacén
Relaciona el volumen de trabajo realizado con los recursos utilizados, por ejemplo, líneas preparadas por hora de trabajo.
Permite evaluar el aprovechamiento de los recursos operacionales.
Estos indicadores no sustituyen un diagnóstico integral, pero proporcionan una base objetiva para analizar procesos, establecer objetivos y controlar resultados.
Además, deben definirse de manera consistente para evitar comparaciones engañosas entre operaciones de diferente complejidad.
7. La excelencia operacional no depende exclusivamente del país
Imaginemos dos empresas distribuidoras.
La primera opera en un entorno con infraestructura avanzada, pero presenta problemas recurrentes de inventario, errores de preparación de pedidos, deficiencias de planificación y falta de coordinación entre departamentos.
La segunda desarrolla sus actividades en un entorno con mayores restricciones logísticas, pero dispone de procesos estandarizados, información confiable, responsabilidades definidas y mecanismos efectivos de seguimiento.
No es posible determinar cuál obtendrá mejores resultados sin analizar sus operaciones.
Sin embargo, el ejemplo permite comprender una realidad fundamental:
Un entorno logístico favorable no garantiza, por sí solo, una gestión empresarial eficiente.
La eficiencia depende también de cómo las organizaciones diseñan, ejecutan, miden y mejoran sus procesos.
De igual manera, las limitaciones del entorno no eliminan las oportunidades de mejora dentro de una empresa.
Precisamente por eso, la evaluación de la competitividad debe considerar tanto las condiciones externas como la capacidad interna de gestión.
8. Conclusiones: de la competitividad nacional a la eficiencia empresarial
La comparación entre Estados Unidos y los países latinoamericanos seleccionados evidencia diferencias en el desempeño logístico internacional.
Estas diferencias están relacionadas con múltiples dimensiones y no pueden explicarse exclusivamente mediante la disponibilidad de infraestructura o tecnología.
El nuevo sistema LPI 2.0 también pone de relieve la importancia de la conectividad, los tiempos de operación y la confiabilidad de las cadenas de suministro.
Sin embargo, los indicadores nacionales describen solamente una parte del problema.
Dentro de cada empresa existen oportunidades concretas para mejorar la productividad, reducir costos, incrementar la precisión de los inventarios y fortalecer el cumplimiento de los compromisos con los clientes.
La estandarización de procesos, la definición de indicadores relevantes, la integración de información y la mejora continua constituyen herramientas fundamentales para alcanzar esos objetivos.
La eficiencia logística de un país influye en la competitividad de sus empresas, pero la excelencia operacional también depende de cómo cada organización diseña, ejecuta y controla sus procesos.
Esta es la principal conclusión de nuestro análisis.
Referencias bibliográficas
Banco Mundial. (2023). Connecting to Compete 2023: Trade Logistics in an Uncertain Global Economy. Logistics Performance Index.
Banco Mundial. (2026). Connecting to Compete 2025: The New Logistics Performance Indicators 2.0. Publicado el 22 de abril de 2026.
Wiederer, C., Herrera Dappe, M. y Ulybina, D. (2026). Why Smarter Logistics Are Essential for Trade, Growth, and Jobs. World Bank Blogs, 23 de abril de 2026.
Banco Mundial. Logistics Performance Indicators 2.0 — Methodology. Documentación metodológica oficial.
Sobre RPA Consulting
RPA Consulting LLC es una firma de consultoría empresarial especializada en gestión de operaciones, optimización de procesos, logística, Supply Chain, control de inventarios y mejora continua.
Nuestro enfoque combina análisis técnico, experiencia gerencial y soluciones prácticas orientadas a incrementar la eficiencia operacional y la competitividad empresarial.
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